La visita empieza por el descubrimiento de un camino botánico el cual serpentea hasta llegar al pie de la fortaleza. Les presenta las plantas y los arbustos de la región con paneles y glosarios para facilitarles la lectura de dicha flora típica. Este camino se prolonga por un recorrido en chicanes fortificadas que precede la barbacane. Teniendo un papel preponderante en la defensa de la antigua frontera aragonesa, el castillo ofrece todo el repertorio de la arquitectura militar de la edad media. Está formado de dos murallas gemelas : la primara se organiza alrededor de un vasto patio, la segunda más reducida incluye un torreón cuadrangular. El conjunto está defendido por cuatro torres redondas. Las murallas imponentes de Puilaurens se distinguen esencialmente por los vestigios de su camino de vigilancia y de su dentellado. El monumento deja aparecer tres campañas de construcción: alrededor del torreón primitivo romano se sumaron edificios franceses datados de la segunda mitad y del final del siglo XIII. El siglo XVII vio la aparición de defensas secundarias. Los paneles ubicados en el lugar complementan las referencias culturales que se les dan en la recepción, les ayudaran a mejor conocer dicha arquitectura militar. En el pueblo, pueden admirar la iglesia Saint Laurent (siglos XII y XVII). El bosque de Fanges, antiguo bosque real de 1800 hectáreas, el cual ofrece muchos circuitos pedestres y de VTT. A unos cuantos kilómetros, pueden visitar la cueva de l'Aguzou y admirar los remarcables desfiladeros de Saint Georges y de Pierre Lys, lugares privilegiados para la práctica de deportes de aguas vivas. |