En el limite departamental del Aude y de los Pirineos Orientales, Puilaurens es desde hace mucho tiempo la fortaleza la más meridional del reino de Francia. Situado a 700 metros de altitud, este castillo domina el pueblo de Lapradelle, en medio de un bosque de pinos. En 985, aparece la primera mención del castillo de Puilaurens, el cual pertenecía a la abadía de Saint Michel de Cuxa. En el siglo XI forma parte de la soberanía del conde de Besalù, y después de la del vizconde de Narbonne. El primer señor conocido de Puilaurens, Pierre Catala, es testigo de la sumisión de Guillaume de Peyrepertuse a Simón de Montfort. Doce años más tarde, será Guillaume de Peyrepertuse quien dirige el lugar. Después, Puilaurens fue propiedad de Roger Catala, quien como su predecesor, protege a muchos cátaros. En 1241, el diácono cátaro de Fenouillèdes, Pierre Paraire, se alberga en el castillo y hacia 1245-1246 varios perfectos y perfectas serán albergados. No conocemos exactamente el momento en que el castillo pasa bajo el control real, pero la unión parece consumirse hacia 1250 : en 1255, Saint Louis da la orden al senechal de Carcassonne de fortificar el castillo. Defendiendo la frontera hacia el Aragón, es ocupado en 1259 por la más importante guarnición de toda la frontera, bajo las ordenes de Odon de Montreuil. Hasta el tratado de Pirineos (1659), el castillo sufrió a varias reprisas las invasiones españolas. Mal defendido y poco entretenido desde el final del siglo XVII, es definitivamente abandonado en la Revolución. Una leyenda cuenta que la Dame Blanche sobrina de Philippe le Bel, viene durante las pálidas noches, paseando sus vaporosos velos sobre el camino de ronda de las murallas en ruinas. |